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4º DE OFICIO 1.
CUARTILLO ISABEL 2a P.L.G.D. DIOS Y LA CONST. REYNA DE LAS ESPAÑA
AÑOS DE 1840 y 41

 

Salvador de Vives, Alcalde primer nombrado y Presidente del ilustrísimo ayuntamiento de este pueblo.
Certifico: Que visto en sesión ordinaria del día trece del corriente, el precedente oficio del Señor Coronel D. Tomás de Renovales comandante militar del Departamento de Caguas, y enterada la Municipalidad de todos sus particulares, por unánime votación acordó se le libre a continuación al atestado que pide como contempla de notoria justicia, por ser cierto y muy constante, que destinado por el gobierno Superior de la Ysla con motivo de convenir al Real servicio, de Comandante general de este Departamento el año 1822, subsistió con el mismo mando hasta el pasado de 1838, que se le removió al de su actual residencia: que lo fue igualmente primer comandante del 5º Batallón de Milicias desde la creación de este cuerpo que organizó, y también se le nombró Teniente Justicia Mayor del Distrito en 1828 cuyo cargo desempeñó hasta 1832, que cesó por el establecimiento de Alcaldes Mayores. Que en todos esos empleos, es publico sin la menor contradicción, se condujo con el honor rectitud pureza e integridad que le caracterizan, ejerciendo la autoridad política y militar con una dignidad, tino y prudencia verdaderamente ejemplar y elogiable, porque a un tiempo se supo captar siempre el respeto y la estimación general, persiguiendo el crimen, protegiendo la seguridad común y la propiedad, acaparando al desvalido y administrando en fin, pronta y cabal justicia, sin señalamiento de horas, pues sacrificaba hasta las precisas del descanso siendo su particular conato conservar y establecer la paz de las familias y la buena armonía en todos, por manera que apenas se suscitaban litigios, ni progresaban, porque con su acostumbrado desinterés y eficacia los cortaba reconciliando las partes y prodigando por este sólo punto, incalculables bienes a los habitantes del territorio a su mando. Que querido en extremo y con una influencia poco común, a su mera invitación, todos se prestaban y nadie se excusaba a cooperar con sus personas e intereses a cualquiera empresa u obra útil al servicio de S.M. y del público, como entre otras, las importantísimas de la construcción de baterías en este Puerto y en el de Guayanilla para la defensa de ambos y resguardo del Comercio y demás intereses, en las continuas tentativas que entonces hacían las escuadrillas enemigas de Venezuela, los corsarios y los piratas, conduciéndose a ellas el armamento y pertrechos sin causarse costo al Erario.

Segundando estrictamente al Gobierno en sus providencias de policía y orden interior y en salvar al país de los disturbios políticos de que estuvo amenazado con especialidad en los cambios de sistema, nada dejó que desear, porque todo lo previó y a todo ocurrió con oportunidad, desempeñando a la vez comisiones que aquel le confirió para otros Departamentos y para la Ysla entera que recorrió con el éxito que se propuso. Infinitas ocasiones se embarcó con tropa en Buques de particulares que aprestó allanando enérgicamente las dificultades que le ofrecía la absoluta carencia de recursos y persiguió los Corsarios y Piratas que de continuo cruzaban estas costas, con los mejores resultados, debiéndose a sus medidas marcadamente, la aprehensión del Pirata nombrado Cofresí y de sus compañeros, que tenían desolado y aterrado el País en el año 1825, hasta que los exterminó. En suma, con su incansable y acreditado celo, actividad y asidua vigilancia, no solo aseguró la tranquilidad publica, inspirando enteramente la confianza a los vecinos que descansaban en su mando, en medio de tan críticas circunstancias, si no que contribuyó a dar impulso al fomento de la agricultura y al progreso del Comercio, proporcionando a la vez, los considerables aumentos que de aquellos tiempos a acá se han advertido en los ingresos de las Rentas Reales que no alcanzaban a cubrir una mínima parte de sus atenciones, celando el manejo de los empleados del ramo mediante orden que tuvo al efecto y persiguiendo también el fraude con infatigable diligencia y rápidos progresos. A los usos que puedan convenirle al Señor Interesado, se da en Ponce a los veinte y dos días de mes de enero de mil ochocientos cuarenta años.

Salvador de Vives

José Forrnella
Secretario

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